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AYUNTAMIENTO
DE ARAS
CASCO URBANO ARAS
DE LOS OLMOS
Aras de los Olmos está situada a unos 1.000 metros
de altitud sobre el nivel del mar, lo cual condiciona un
clima entre meso y supramediterráneo benigno en verano,
donde la nieve se hace presente todos los años en
la sierra de Javalambre, cuya máxima altura de 2.020
metros, se encuentra a 31 Km. de Aras por el nacimiento
del río Arcos. Su única aldea Losilla, se
sitúa a seis Km. hacia Arcos de Las Salinas, entre
los ríos Arcos y Turia, siendo la máxima cota
de altitud de 1.330 metros en la Muela de Santa Catalina
y la de menor en el río Turia con 550 metros. Este
clima, condiciona la existencia de una gran masa forestal
en el río Turia de pino carrasco, la cual se encuentra
con las de pino laricio y rodeno, que provienen de la Sierra
de Javalambre y de la Serranía de Cuenca, destacando
también por los ejemplares de sabinas albares y carrascales
de Losilla, ocupando cerca de 6.000 hectáreas de
bosques y 1.500 de cultivos dedicados al almendro y la vid
básicamente.
De acuerdo con los vestigios coleccionados en el Museo
de Aras, este municipio estuvo poblado por íberos,
romanos, visigodos y árabes. Fue incluido en el Reino
de Taifas, segregado del antiguo califato de Córdoba
entre 1030 y 1092, repoblada en su fundación definitiva
por aragoneses (aunque también existe una toponimia
con vocablos de origen vasco y catalán). Después
de ser conquistada por Jaume I en 1236 pasó, por
donación real a la Orden de Montesa en 1318. Adquiere
su categoría de Villa Real independiente el 11 de
mayo de 1728, en que Felipe V otorga la Real Cédula
de Constitución de la Villa de Aras de Alpuente.
El 26 de julio de 2001, el Gobierno Valenciano aprobó
el cambio de denominación del municipio pasando a
recuperar y denominarse Aras de los Olmos. Hoy en día,
la apuesta por el turismo rural frente a la amenaza medioambiental
de las explotaciones de minería a cielo abierto,
supone una de las principales señas de identidad
de esta población que se ha manifestado masivamente
en repetidas ocasiones en Aras y Valencia mostrando su repulsa.
El recorrido urbano
tiene como punto de partida la emblemática Plaza
del Olmo (árbol monumental y único, superviviente
en la comarca con cerca de trescientos años de existencia),
desde donde nos dirigiremos hacia la plaza de Los Serranos,
allí nos encontraremos con la primera vivienda de
arco de piedra (siglo XVI, así como todas las que
veremos en el transcurso del paseo), y el edificio de construcción
actual que alberga el Teatro Municipal, giraremos por la
calle Rey Don Jaime, muy típica por la cantidad de
rosales que adornan sus fachadas y en la que su segunda
manzana de viviendas delimita el entorno de la que fue la
muralla árabe, encontrándose en su interior
el que será el museo de Aras, es decir, la Torre
del Cortijo (siglo XI). Giraremos por la calle de la Iglesia
y saldremos a la calle de la Sangre, donde veremos un resto
con pórtico incluido de lo que fue la derruida Casa
Abadía con los restos del arco y escudo heráldico
que en su día presidía esta vivienda y frente
a ella la Ermita del Santo Cristo (se supone que es una
construcción anterior al siglo XVII por la fecha
de 1621 que figura en la ménsula de su entrada),
considerada un Bien de Interés Cultural (B.I.C.).
Seguiremos nuestro paseo por la calle Amargura y desembocaremos
en la calle Caballeros. A pocos metros tras rebasar el edificio
del Ayuntamiento, veremos a la margen derecha de la calle
uno de los edificios más emblemáticos de Aras
de los Olmos: la Casa del Balcón de Esquina, también
conocida como Casa de los Monterde, cuya peculiaridad radica
en su balcón, no habitual en la Comunidad Valenciana,
aunque sí en Albarracín. Si seguimos la calle
Caballeros, podremos asomarnos por una de las bocacalles
a la derecha, tras pasar la del Horno, para admirarnos del
Barranco del Tornajuelo, donde unas singulares paredes de
piedra de unos 2 metros de altura, dividen los huertos de
cultivos, son "Los Cerraos" de origen musulmán,
a modo de pequeños "paraísos". Siguiendo
calle abajo hasta que se pierde, nos desviaremos hacia la
derecha, al lavadero o Fuente Grande, donde podemos refrescarnos
y disfrutar de la gran sequoia que preside el jardín,
junto a unos tejos y arces, lugar de paso de algunos de
los senderos que se describen a continuación.
Regresaremos a la calle de La Parra, donde una casa destaca
por su fachada es la "Casa Castellana" con un
balcón peculiar cerrado. Retrocedemos unos metros
y tomamos la calle Jueguecillo, nada más empezar,
una casa empedrada se identifica como la "Casa Rural
de Aras", centro de hospedaje para más de diez
personas. Siguiendo la calle Jueguecillo, dejaremos a la
izquierda el edificio que albergaba el horno árabe
en proceso de restauración. La calle Jueguecillo
tuerce brúscamente a la derecha, donde otro arco
de fachada y escudo marca lo que fue otra vivienda de la
nobleza. Desembocamos en la calle Moral y casi a la vez
a la Plaza del Olmo, este árbol monumental junto
al Bar de la Cooperativa de San Marcos, nos da pie a disfrutar
de su sombra en verano; y al girar hasta la plaza donde
se encuentra el Ayuntamiento y la Iglesia, es decir "La
Placeta". El ayuntamiento es de reciente construcción,
a su vez frente a él se encuentra la iglesia y entre
medias la Oficina de Turismo, en lo que fue la "Casa
del Secretario". Ya para finalizar, la visita a la
Iglesia de Nuestra Señora de los Ángeles,
del siglo XVII y con una recia torre de 28 metros de altura,
marca la cota de altitud del pueblo con 940 metros sobre
el nivel del mar, lo que le convierte en uno de los municipios
de mayor altitud de la Comunidad Valenciana. La decoración
interior es sobresaliente, no así su exterior que
es austero, pudiendo disfrutar aparte de los oficios religiosos,
de los conciertos que la banda de música realiza
entre paredes pintadas con un esgrafiado muy bien conservado
en tonos grises y blancos (1991) y una decoración
de estilo renacentista y románico.
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